Latinoamérica ya tiene su primera medalla de oro en unos Juegos Olímpicos de Invierno. Y llegó de la mano de Brasil. En Milán-Cortina d’Ampezzo 2026, el brasileño Lucas Pinheiro conquistó el oro en la prueba de gigante del esquí alpino, disputada en la exigente pista Stelvio de Bormio, Italia.
Se trata de la primera presea olímpica invernal no solo para Brasil, sino para toda Latinoamérica. En un continente sin tradición en deportes de nieve y marcado por climas cálidos, la hazaña adquiere una dimensión histórica que trasciende fronteras.
De Noruega a Brasil: una apuesta que terminó en oro
Pinheiro, de 25 años y nacido en Oslo, compitió durante años bajo bandera noruega con el nombre de Lucas Braathen, logrando cinco victorias en la Copa del Mundo. Sin embargo, en una decisión que sorprendió al circuito internacional, optó por representar a Brasil, el país de su madre.
La apuesta alcanzó su punto más alto este sábado, cuando completó las dos mangas con un tiempo total de 2:25.00, superando por 58 centésimas al suizo Marco Odermatt, uno de los grandes referentes actuales del esquí alpino. El podio lo completó Loic Meillard, también de Suiza.
Una primera manga decisiva
La clave del triunfo estuvo en una primera bajada impecable. Con el dorsal número uno, Pinheiro marcó un tiempo que dejó sin reacción inmediata a sus rivales. En la segunda manga supo administrar la ventaja con inteligencia y firmeza. Ni siquiera Odermatt, que aspiraba a revalidar el título olímpico, logró reducir la diferencia.
Un regreso que cambió la historia
El oro también tiene un fuerte significado simbólico. En 2023, Pinheiro anunció sorpresivamente su retiro por desacuerdos con la federación noruega. Un año después regresó a la competición representando a Brasil y comenzó a construir un nuevo camino que incluyó podios en la Copa del Mundo y una victoria histórica en el eslalon de Levi. En Milán-Cortina, además, fue abanderado de la delegación brasileña junto a Nicole Rocha Silveira, consolidándose como el rostro de un proyecto deportivo que rompe paradigmas en una nación donde el fútbol domina la escena.
Un continente que empieza a soñar
Más allá del resultado deportivo, la medalla de Lucas Pinheiro redefine el mapa del olimpismo invernal. América Latina, hasta ahora ausente del medallero en Juegos de Invierno, irrumpe con un oro que demuestra que el talento y la determinación pueden imponerse incluso lejos de la tradición y el clima. En la nieve italiana, Brasil hizo historia. Y con esa victoria, todo un continente comenzó a soñar en blanco.





