San Pedro Sula vivió una jornada histórica. Este sábado 14 de febrero, la capital industrial se convirtió en el epicentro del fútbol mundial con la llegada del Trofeo Original de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
La codiciada pieza de oro macizo aterrizó en suelo catracho como parte del prestigioso Tour Mundial presentado por Coca-Cola y Cervecería Hondureña, permitiendo a miles de aficionados acercarse al máximo símbolo del balompié internacional, un privilegio reservado habitualmente solo para campeones del mundo.
Un recibimiento de talla mundial
El evento, celebrado en el Centro de Convenciones Expocentro, tuvo una apertura solemne. El presidente Nasry Asfura recibió el trofeo en representación del pueblo hondureño, acompañado por una figura de peso en la historia del fútbol: David Trezeguet, campeón del mundo con Francia en 1998.
Durante el acto protocolario, el mandatario destacó el carácter simbólico de la visita y aseguró que los obsequios recibidos, incluida la réplica en miniatura entregada por la FIFA, formarán parte del patrimonio nacional.
Un santuario para los amantes del fútbol
Desde tempranas horas, el recinto se transformó en una auténtica fiesta deportiva. Los aficionados recorrieron zonas interactivas dedicadas al Mundial 2026, disfrutaron de espacios familiares y vivieron el momento más esperado: la fotografía junto al trofeo de 6.175 kilogramos de oro macizo.
La presencia de Trezeguet añadió un toque especial. El exdelantero de la Juventus, recordado por su histórico “Gol de Oro” en la Eurocopa 2000, compartió con los fanáticos y reafirmó el lazo emocional que une a Latinoamérica con el fútbol.
Datos del trofeo
• Exclusividad: Solo campeones del mundo, jefes de Estado y el presidente de la FIFA pueden tocar el trofeo original.
• El recorrido: Ha visitado 21 países antes de llegar a Honduras.
• Diseño: Creado en 1974, representa a dos figuras humanas sosteniendo el planeta.
• Cuenta regresiva: El Mundial 2026, que se disputará en Canadá, México y Estados Unidos, comenzará en 117 días.
Con la visita del trofeo, Honduras se suma a la cuenta regresiva rumbo a la mayor fiesta del fútbol. Porque en el país de cinco estrellas, el balón no solo rueda en la cancha: también late en el corazón de su gente.





