Paraguay protagonizó una de las grandes sorpresas del Mundial 2026 al vencer a Alemania en la tanda de penales y clasificar a los octavos de final, en un partido cargado de tensión, resistencia e historia para la Albirroja.
Desde que se confirmó el cruce, los pronósticos colocaban como favorito al conjunto alemán. Incluso, varios análisis apuntaban a una posible goleada europea. Sin embargo, el fútbol volvió a demostrar que en una Copa del Mundo no hay nada escrito y que cualquier selección puede desafiar la lógica.
La victoria también tuvo sabor a revancha histórica para Paraguay, que en el Mundial de 2002 fue eliminado por Alemania en octavos de final con un gol de Oliver Neuville al minuto 88. Esta vez, el equipo dirigido por Gustavo Alfaro resistió, compitió y terminó celebrando una clasificación memorable.
El partido inició con mucho roce y pocas oportunidades claras. Alemania dominó la posesión durante la primera mitad, con un 79 % del balón, pero no logró convertir ese control en peligro real. Paraguay, fiel a su plan, se ordenó atrás, defendió con disciplina y esperó su oportunidad para golpear.
La Albirroja encontró el 1-0 al minuto 42, tras una jugada nacida en un tiro de esquina. Miguel Almirón recuperó protagonismo, abrió el balón hacia la derecha y Matías Galarza envió un centro preciso para Julio Enciso, quien apareció solo en el área para cabecear al palo largo de Manuel Neuer.
En el complemento, Alemania reaccionó rápidamente. Julian Nagelsmann movió el banquillo con el ingreso de Leon Goretzka y, pocos minutos después, Kai Havertz empató el partido tras peinar un centro de Joshua Kimmich. El 1-1 devolvió la esperanza a los alemanes, pero no cambió el libreto del encuentro.
Alemania siguió insistiendo, aunque sin claridad suficiente para romper el bloque paraguayo. Orlando Gill, portero de San Lorenzo, respondió con seguridad cuando fue exigido, especialmente ante otro cabezazo de Havertz al minuto 77.
El empate llevó el partido a la prórroga, la primera del Mundial 2026. En el minuto 102, Alemania creyó haber encontrado el gol de la clasificación con un cabezazo de Jonathan Tah, pero el tanto fue anulado tras revisión del VAR por una obstrucción de Waldemar Anton sobre el guardameta paraguayo.
Paraguay resistió el asedio hasta el final y llevó la definición a los penales. En la tanda, la Albirroja sufrió más de la cuenta tras desperdiciar una ventaja de dos goles, pero Orlando Gill volvió a ser determinante al detener dos lanzamientos alemanes.
La definición llegó en el momento decisivo: Jonathan Tah envió su penal por encima del arco y Canale convirtió el disparo que selló la clasificación paraguaya.
Con esta victoria, Paraguay avanza a los octavos de final y espera rival del cruce entre Francia y Suecia. La Albirroja sigue viva en el Mundial y lo hace con una actuación que quedará marcada como una de las grandes hazañas del torneo.






