La tarde del 24 de junio, el país fue sacudido por dos fuertes sismos de la región central, el primero de 7.2 y apenas un minuto después uno de 7.5, ambos con epicentro en el estado de Yaracuy, de acuerdo con el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS).
La presidenta Delcy Rodríguez, manifestó que más de 14 mil miembros de las Fuerzas Armadas y la policía patrullan la zona, donde el acceso está bloqueado y se requieren permisos especiales para ingresar.
Equipos de búsqueda y ayuda extranjeros de México, Estados Unidos, Brasil, El Salvador, Francia y otros lugares continuaron llegando al lugar para asistir en labores de búsqueda de sobrevivientes.
Las agencias de ayuda consideran las primeras 48 a 72 horas como cruciales para rescatar a personas con vida, aunque eso puede extenderse si tienen acceso a comida y agua.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) dijo que más de 6 millones de personas podrían verse afectadas.










