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Estos son los líderes de América Latina invitados a la cumbre con Trump y todos tienen el mismo desvelo: ¿EE.UU. o China?

Los líderes de al menos 12 países cercanos al Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, participaron de una cumbre con él este sábado en Miami, la primera convocatoria de la Casa Blanca a un número grande de dirigentes de la región en lo que va de su segundo mandato.
La Casa Blanca describió la convocatoria, llamada “Shield of the Americas Summit” (Cumbre del Escudo de las Américas), como una “coalición histórica” y dijo que el objetivo de la cumbre es “promover la libertad, la seguridad y la prosperidad”. La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo que Trump hablaría con los líderes “para abordar las bandas y cárteles narcoterroristas criminales y contrarrestar la migración ilegal y masiva, no solo a Estados Unidos, sino al hemisferio occidental”.

La influencia de China en América Latina, que desde hace décadas estrecha sus lazos comerciales y financia proyectos en la región, también está bajo la mirada atenta de Trump. Contrarrestarla mediante alianzas o presiones ha sido parte de su política hacia la región en el último año y podría ser su próximo objetivo.

Un equilibrio tenso
En mayor o menor medida y por motivos que oscilan entre lo comercial, la cooperación en materia de seguridad y un horizonte ideológico afín, casi todos estos países que acuden a la reunión en Miami se han alineado con el Gobierno de Trump.

Algunos de ellos incluso obtuvieron algo a cambio de esa afinidad: apoyo incondicional y reiterado para ganar una elección, como en el caso del presidente Nasry Asfura en Honduras; ayuda financiera de Washington para una economía en crisis, en el caso del presidente Javier Milei en Argentina; y numerosos elogios a sus políticas contra el crimen organizado, como hizo con Nayib Bukele, presidente de El Salvador.

De todas, la cercanía con Washington implica algunos desafíos y riesgos. La sociedad con una Casa Blanca dispuesta a hacer todo lo posible para contener la presencia de China en la región, presenta a las naciones invitadas con el desafío de balancear su sociedad con Estados Unidos con una fuerte relación económica y estratégica con Beijing.

CNN consultó a analistas de distintos países y elaboró un panorama sobre la situación en que llega cada uno de estos gobiernos al encuentro y sobre cuánto equilibrio deberán hacer para resguardar las relaciones con EE.UU. y China a la vez, sin irritar a uno u otro.


Honduras
Hace menos de dos meses que Nasry Asfura, el presidente de Honduras, asumió su mandato con una serie de desafíos clave que pesan sobre su gestión: más del 60 % de pobreza, instituciones débiles y un reclamo generalizado contra la corrupción.

En su camino a la presidencia de Honduras, Asfura tuvo un apoyo rotundo por parte del presidente Trump. El exalcalde y dirigente del conservador Partido Nacional ha dejado claro su objetivo de tener una relación cercana con Estados Unidos, al punto tal que su primera reunión tras el triunfo electoral fue con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio.

EE.UU. es el socio comercial más importante y cercano de Honduras, a quien lo une —entre otras cosas— los más de 2 millones de hondureños que viven en ese país, lo que beneficia a Honduras con el envío de remesas.

“Asfura debe aprovechar el apoyo que le dio el presidente de Estados Unidos y buscar los acercamientos para traer inversión al país y promover un diálogo que permita el beneficio para los hondureños que se encuentran en busca de un estatus permanente en aquel país”, dice a CNN el analista político Graco Pérez.

Por otro lado, el vínculo con China plantea varias incógnitas. Es el segundo socio comercial más importante del país, seguido de Estados Unidos, con el que heredó una relación diplomática que cambió años atrás con el gobierno de Xiomara Castro, que en 2023 impulsó la ruptura de relaciones con Taiwán y el reconocimiento de “una sola China”.

Para el analista hondureño, del vínculo con China, quien más se ha beneficiado es Beijing. “Honduras no ha podido concretar las expectativas de exportación de sus productos al mercado asiático”, dice. Agrega que el Gobierno debería evaluar si es necesario retomar la relación con Taiwán como un aliado. (Tomado de CCN en español)

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