En una rueda de
prensa, la primera ministra japonesa, Sanae
Takaichi, anunció su decisión de disolver la Cámara Baja del Parlamento a
partir del viernes, y luego convocará a unas elecciones generales anticipadas
el 8 de febrero, tal y como habían pronosticado políticos y prensa del país. Takaichi aseguró que se trata de una “decisión muy difícil”, y destacó que su
propio futuro como mandataria está en juego.
“Me gustaría que la gente decidiera directamente si podía confiar la gestión del país a Sanae Takaichi”, explicó la primera ministra, que llegó al poder tras imponerse en unas primarias del gobernante Partido Liberal Democrático (PLD) el pasado octubre motivadas por la renuncia de su predecesor, Shigeru Ishiba.



