El Día Mundial del Riñón se celebra el segundo jueves de marzo, siendo variable cada año, y fue creado con el objetivo muy importante: generar conciencia sobre las enfermedades renales. Esta jornada tiene como propósito sensibilizar a las personas de todo el mundo para que aprendan a detectar cualquier padecimiento renal de manera anticipada.
A pesar de que muchas personas pueden pensar que las enfermedades renales son poco comunes, lo cierto es que aproximadamente 850 millones de personas de la población mundial las sufren. Lamentablemente, muchas veces la gente no se da cuenta de este problema hasta que ya está en una etapa avanzada y las opciones que quedan son la diálisis o un trasplante de riñón.
En Honduras, alta incidencia en zona sur
En Honduras, aproximadamente unas 4,600 personas reciben tratamientos de diálisis. La enfermedad renal crónica es un problema grave, con alta incidencia en la zona sur (Choluteca y Valle), afectando principalmente a trabajadores agrícolas. Impulsada por diabetes e hipertensión. La enfermedad renal crónica (ERC) afecta aproximadamente al 10% de la población adulta, siendo una causa importante de morbilidad y mortalidad.
La Secretaría de Salud trabaja en la detección temprana y atención, ya que la enfermedad suele avanzar sin síntomas.
Cuidarse es vital
Cuidar los riñones es vital porque filtran toxinas, regulan la presión arterial, equilibran líquidos y producen hormonas esenciales, previniendo enfermedades graves. Mantenerlos sanos mediante hidratación, bajo consumo de sal, ejercicio y chequeos médicos evita la acumulación de desechos que dañan el cuerpo.
Importancia de los riñones:
• Filtración de desechos: Elimina urea y creatinina, evitando que toxinas se acumulen en el organismo.
• Equilibrio de líquidos y electrolitos: mantiene niveles adecuados de agua, sales y minerales (como sodio y fósforo) en la sangre.
• Control de la presión arterial: Producen hormonas que regulan la tensión arterial, previniendo la hipertensión.
• Salud ósea y sanguínea: Generan una forma de vitamina D para huesos fuertes y controlan la producción de glóbulos rojos, evitando la anemia.
Cómo protegerlos:
- Hidratación constante: Beber suficiente agua ayuda a los riñones a eliminar toxinas.
- Reducir la sal: El exceso de sodio aumenta la presión arterial y daña los riñones.
- Controlar la presión y el azúcar La diabetes y la hipertensión son las principales causas de enfermedades renales.
- Evitar automedicarse: El abuso de antiinflamatorios (como ibuprofeno) puede dañarlos.
- Ejercicio y peso saludable: ayudan a mejorar la circulación y reducen el estrés sobre los órganos.
- No fumar: el tabaco empeora la función renal al dañar los vasos sanguíneos.




