El presidente de Honduras, Nasry
Asfura, asumió este martes de manera oficial la titularidad del Poder Ejecutivo
para el período 2026-2030, reafirmando desde el inicio de su gestión que su
gobierno estará orientado al servicio del pueblo hondureño y no será marcado
por la politización, el odio ni la venganza.
En su primer mensaje a la nación, el
mandatario agradeció a Dios, a su familia, a su partido político, a la
comunidad internacional y a los miles de hondureños que —según expresó—
defendieron la democracia y depositaron su confianza en las urnas. En ese
contexto, enfatizó que “el tiempo empezó a correr” y que el país “no puede
darse el lujo de perderlo”.
“No es con insultos, venganza ni
odio que vamos a salir adelante. Los hondureños merecemos paz y prosperidad, y
en eso nos vamos a enfocar”, manifestó Asfura durante su intervención desde el
Hemiciclo Legislativo.
El jefe de Estado destacó que el
camino hacia la Presidencia no fue recorrido en soledad y reconoció el
acompañamiento recibido en los momentos más difíciles. “En cada tropiezo hubo
manos dispuestas a levantarnos, palabras de aliento y, cuando el trayecto
parecía oscuro, la luz de muchas personas nos mostró el rumbo”, afirmó.
Asimismo, subrayó que cada aporte
fue fundamental, desde el respaldo de su familia y amigos, los liderazgos de su
partido, la comunidad internacional y miles de hondureños y hondureñas que,
dijo, contribuyeron a la defensa de la democracia y la libertad.
Gobierno sin
distinción política
Durante su discurso, Asfura aseguró
que gobernará sin distinción de colores políticos ni ideologías, reiterando que
Honduras es una sola nación y que el trabajo conjunto es clave para alcanzar la
paz y el desarrollo.
En ese sentido, resaltó la
importancia de la descentralización y anunció que trabajará de manera
coordinada con los 298 alcaldes del país, sin ningún tipo de discriminación
política.
Además, hizo un llamado a los 256
diputados del Congreso Nacional para que respalden las iniciativas legislativas
necesarias para impulsar los cambios que el país requiere. “Les pido, por
Honduras, que apoyen las leyes que necesitamos para generar transformaciones”,
expresó.
Finalmente, el presidente señaló que
su gobierno tendrá como ejes prioritarios el fortalecimiento de la hoja de ruta
nacional, con énfasis en seguridad, salud, educación, generación masiva de
empleo, infraestructura, agricultura y turismo, sectores que —indicó— serán
motores clave para el crecimiento económico y el desarrollo del país.



